Catequesis para la Primera Comunión


¿Por qué debemos hacer la primera comunión?

Vasos sagrados y objetos litúrgicos

La primera comunión es uno de los días más importantes para el cristiano, porque por primera vez va a recibir el cuerpo y la sangre de Jesucristo bajo las especies del pan y el vino. Es un gran misterio que Jesús instituyó durante la última cena para quedarse con nosotros, para darnos fuerzas, para demostrarnos una vez más su humildad haciéndose tan pequeño, siendo Dios, por amor a los hombres.

Es Jesús el que viene a verte, a ayudarte, a amarte, a darte ánimos, a consolarte, a reírse contigo, a perdonarte y a renovar la gracia de Dios en tu alma y en tu espíritu.

Tomar la comunión es similar a ese padre que se va a trabajar fuera durante todo el día y está deseando volver a casa para estar con sus hijos.

Nosotros somos esos hijos que lo esperan mirando a través de la ventana, deseando ver la figura de su padre a lo lejos para salir corriendo a su lado. Él los recibirá con amor y cariño mientras, sus hijos, derrochan felicidad por volver a estar con ese padre al que tanto aman.

Así es como debemos recibir la primera, la segunda y todas las demás comuniones de nuestra vida, como esos niños que esperan impacientes y con mucha alegría la llegada de su padre.

Jesús te ama!

Es Jesús quien llega a nuestros corazones para quedarse con nosotros.

¿Os imagináis que este padre entrara en casa y que ninguno de sus hijos lo viniese a recibir para darle un abrazo? ¿Es triste verdad? La comunión no se puede convertir en una rutina donde Jesús entra en nuestra casa y ninguno de sus hijos viene a recibirloEs tu Dios, tu padre, el que viene a darte un abrazo, a estar contigo. ¡Ámalo con todas tus fuerzas!

Alégrate! Vete a buscarlo! Que tu corazón salte de alegría cuando lo recibas.

Ahora háblale, Él está a tu lado, cuéntale que tal te va, tus alegrías, tus tristezas, si necesitas algo pídeselo,  dale mucho cariño. Dile:

“Señor mío y Dios mío, creo firmemente que estás aquí, que me ves, que me oyes; te adoro con profunda reverencia, te pido perdón de mis pecados y gracia para hacer siempre tu voluntad, te pido por …… (haz tus peticiones).”